mayo 29, 2008

Nuestra Basílica

Cuántos bellos momentos vividos festejando a nuestra Madre han tenido por escenario su Santuario, nuestra Basílica de María Auxiliadora de la Av. Brasil.

El 24 por la noche, después que el anda de María Auxiliadora retornara a la Basílica, encontré en la capilla del colegio un volante titulado "Santuario María Auxiliadora necesita de tu ayuda".

El texto alude a las refacciones que el Santuario necesita, principalmente en estructuras y paredes. Recuerdo que, el año pasado, el P. José María nos había comentado sobre una evaluación realizada por peritos, dentro de las recomendaciones que Defensa Civil hizo para todos los templos, en razón del terremoto del mes de agosto. Y claro, nuestra querida Basílica tiene más de 80 años!

Esta vez, los sacerdotes encargados nos piden honrar las memorias de aquéllos que hicieron posible, confiados en la Divina Providencia, que este bello edificio se erigiera para testimoniar nuestra devoción a María Auxiliadora.

Un poco de historia, en una bella crónica recopilada por el P. Cordero para el Boletín Salesiano: click en Boletín Salesiano: la Basílica María Auxiliadora de Lima

Copio aquí fragmentos del volante:



P. Carlos Pane y P. Tomas Barale recorrían calles, casas, tiendas, con el único objetivo: construir un Santuario. En 1921 como recuerdo religioso del Centenario de la Independencia (...), fue inaugurado el primer Santuario en el Perú, con la asistencia del Presidente Augusto B. Leguía. (...) El 25 de marzo de 1962 fue erigida como Basílica por el Papa Juan XXIII.

(...) Ante los pies de nuestra Madre Auxiliadora han pasado miles y miles de fieles, agradeciendo un milagro, ofreciendo un recuerdo, pidiendo algún favor. Hoy nuestra Madre, como en el Tepeyac le decía a Juan Diego: "Oye, hijo mío el más pequeño... (...) hazle saber por entero mi voluntad: que tiene que poner por obra el templo que le pido. (...) Que yo en persona, la Madre de Dios, te envía." Nos pide no un templo, sino arreglar su casa.

Si desea colaborar, contáctese con:

Padre William Cherres, sdb: williamch@hotmail.com
Párroco Basílica María Auxiliadora
Telf. (0051-1)4250119
RPC: (0051-1) 9975-71481

P. Stefan Gorecki sdb: economo@salesianos.edu.pe
Ecónomo Inpectorial
Av. Brasil 218 - Lima 5 - PERÚ

Cuentas bancarias:

BANCO DE CRÉDITO
En soles: 193- 16433599-0-93
En dólares: 193- 16433616-1-11 (código swift BCPLPEPL)


Como bien señala el volante, esta vez la Madre no nos pide un templo, sino arreglar su casa. Y está en nuestras manos.

mayo 25, 2008

Fiesta de María Auxiliadora en Lima

La Fiesta empezó desde temprano, con las Misas programadas en la Basílica desde las 7am, para que ningún devoto se quede sin celebrar como es debido.

En el colegio, al mediodía, la Capilla estaba llena a reventar con las exalumnas que, como cada año, acudimos felices a nuestra cita con la Madre. Fueron especialmente emotivos los momentos entonando el canto "Hoy he vuelto", acompañadas por los acordes que Sor Angela Ito le sacaba entusiasta al armonio.

Terminada la Misa, permanecimos en la Capilla, donde Sor Olga Winkelried, ahora Directora del colegio de Breña, nos dio el cariñoso mensaje de las tradicionales "Buenas Tardes".




Por la tarde, tuvimos la Procesión, con los homenajes que las instituciones y los vecinos preparan para honrar el paso del anda.

Pasadas las 8 pm, empezaron a redoblar las campanas de la Basílica, avisando a todos que la Madre volvía a su templo. Se dispusieron los últimos castillos, que los exalumnos de las bodas de plata habían preparado para la ocasión.




Luego, los esforzados devotos que cargaban el anda la giraron para ambos lados, de forma que recibiera las aclamaciones, vivas y aplausos de todos sus hijos. La multitud agitaba los simpáticos pañuelitos alusivos que habían distribuido los exalumnos de bodas de plata de ambos colegios, y que constituyeron un lindo recuerdo de esta fiesta.

Y en medio de las expresiones de cariño de todos los que ocupábamos ese sector de la Av. Brasil, la hermosa imagen de nuestra Madre hizo su entrada triunfal a la Basílica, para la última Misa de Fiesta.



Con la dulce sonrisa de nuestra Madre, María Auxiliadora, les dejo mi saludo por la fiesta, para todos los que hemos aprendido y vivido esta devoción en las casas salesianas. FELIZ Y SANTA FIESTA, queridos hermanos!

Una felicitación especial para la querida Sor Angela, la más entusiasta miembro de la promoción 1958, "Nuestra Señora de Lourdes" bodas de oro!

Cuerpo y Sangre de Cristo


CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

La vida acaba siendo una real prueba que muestra en qué creemos y en qué no.

Moisés invita al pueblo de Israel a reconocer que la presencia fiel del Señor en su historia de liberación y de caminar hacia la tierra prometida es un real y patente signo de su Amor Providente.


Dios merece nuestra confianza
porque jamás nos abandona y nos otorga lo que necesitamos en cada momento y como lo necesitamos, no como nos gustaría recibirlo.

Así Dios nos construye en unidad: alimentándonos con su propio cuerpo y sangre, es decir, llenándonos de su vida por su Espíritu, que hace fecunda la Eucaristía y a la Iglesia.

1. El pan que comemos es el único cuerpo del Señor.-

Cristo no propone sólo un mensaje, se da a sí mismo como alimento de creciente plenitud de vida; se entrega en sacrificio para la libertad, se pone a sí mismo como servidor de la comunión comunitaria, de la que Él mismo es modelo.

Los discípulos debemos seguirle, superando miedos y ‘hambres’ egoístas, que serán superadas con creces con la palabra llena de vida que el Señor nos entrega en cada celebración litúrgica. Caminar por los caminos del Señor no es placentero, pero, sin duda, tiene el éxito personal garantizado.

La comida que el Señor nos da
, para llenarnos de fortaleza, es su propio cuerpo en el Espíritu de Amor. Nos toca recibirlo para vivir como Él, si no lo hacemos, eso nos condena.

2. Jesucristo se entrega para nuestra vida y unidad permanente.-

La Eucaristía es el sacramento de la unidad
: la personal, por la cual yo aprendo a vivir centrado en el Señor y la comunitaria, por ella Él nos reúne para que seamos su cuerpo en medio del mundo. Así, caminando en obediencia al Padre como Él, seamos testigos del Amor que salva entregando la vida y viviendo en la verdad para el bien de todos, aunque duela.

La Eucaristía es la expresión de la suprema creatividad del Dios-Amor. ¿Qué más podía hacer que quedarse como alimento permanente y espiritual para que sus discípulos tuvieran la fuerza de testificar al Resucitado con su comunión y su servicio de sacrificio incruento?

Dios nos desea ver como lo que somos: hijos que le aman como su Hijo Amado.

3. El Dios de la vida nos llama a vivir en cada Eucaristía un encuentro personal con Cristo Jesús.-

Ser cristiano es
celebrar cada Eucaristía con toda la propia vida e historia: agradable o no; ejemplar o lamentable; esforzada o mediocre; serena y tranquila o llena de tensiones.

Dios desea que vivamos de tal modo que todo nos conduzca al Señor Jesús. En cada Eucaristía debemos desear encontrarnos personal e íntimamente con Él, ansiarlo, esperarlo, buscarlo. A eso nos lleva la verdadera oración, personal y comunitaria, y la vida de la comunidad de los discípulos de Jesús, apoyando el camino que debe hacer la familia cristiana.

María, que busquemos a Jesús en cada Eucaristía y nos comprometamos con su Amor.
P. José María Doménech Corominas, sdb

CICLO A – TIEMPO ORDINARIO – DOMINGO VIII
CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

Ex. 34, 4b-6.8-9: "Moisés dijo al pueblo: «Acuérdate del camino que el Señor te hizo recorrer en el desierto... para conocer los sentimientos de tu corazón... Te hizo pasar hambre, pero después te alimentó con el maná... para que aprendieras que no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Acuérdate del Señor, tu Dios, que te liberó de la esclavitud de Egipto...»"

Salmo 147: "Glorifica al Señor, Jerusalén"

1Cor. 10, 16-17:
"El pan que partimos... es uno solo. Por eso todos nosotros, a pesar de ser muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos participamos del mismo pan."

Jn. 6, 51-58: "Jesús dijo a los judíos: «Yo soy el Pan bajado del cielo. Quien come de este Pan vivirá para siempre... El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo... Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida... A mí me ha enviado mi Padre, que vive y yo vivo por el Padre; igualmente quien me coma vivirá por mí..."