abril 22, 2014

Cristianos perseguidos en Medio Oriente

La Pascua en Siria se sintió más como la Pasión: el martes cae un mortero en la escuela primaria católica de Damasco, hay víctimas, a una niña de 9 años le tuvieron que amputar las piernas; el Jueves Santo en Aleppo fue un infierno, en varios sitios recién ayer pudieron celebrar los ritos; han muerto un padre y sus dos hijos... Católicos y ortodoxos sufren una persecusión terrible! Sacerdotes y obispos secuestrados desde hace meses. Y el famoso poblado de Malula, donde aún se habla arameo, la lengua de Cristo, muestra sus templos y monasterios saqueados y destruidos, el mismo día en que, en todo el mundo, suenan las campanas de la Pascua.

Monseñor Mario Zenari, nuncio apostólico en Damasco, lo confirmó a Radio Vaticana:
Pascua en Siria, monseñor Zenari

La semana pasada, además, apareció un artículo del embajador israelí Ron Prosor en el Wall Street Journal, en el cual denuncia la violenta persecusión de que son víctimas los cristianos en Siria, Egipto, Irán, Arabia Saudita.
La guerra contra los cristianos en Medio Oriente

El medio israelí en español Aurora publicó un artículo del Dr. Maisuls, denunciando los terribles sufrimientos de los cristianos:

¿Qué se puede hacer, entonces?
¿Porque los cristianos no elevan su voz, ante las organizaciones internacionales?
¿Porque están sufriendo y muriendo en muchas partes del mundo en un patético estado de silencio?
¿Porque no están gritando pidiendo ayuda al mundo para que los escuchen?
¿Dónde está la conciencia musulmana?
¿Dónde está la conciencia cristiana?
¿Dónde está la conciencia humana?
....
Hoy, el autollamado mundo civilizado esconde la cabeza ... por estar inmersos hasta los huesos en un sistema pleno de apatía, de conformismo, de mediocridad, de corrupción y de cobardía.


Aurora Israel: Entre silencios e indiferencias los cristianos son perseguidos y asesinados

Oremos, junto al Santo Padre, porque se resuelva negociar la paz en Siria, y porque los que están sufriendo puedan recibir ayuda.

abril 20, 2014

Domingo de Pascua

Tenemos la sugerencia homilética que el querido padre José María nos ha enviado para este 20 de abril, Domingo de Pascua.

Es el primer domingo en el que celebramos la solemnidad de la Pascua del Señor. Solemnidad de solemnidades, ninguna fiesta cristiana está a su nivel. Ella es la que da razón de ser todas las demás.

¡El Señor ha resucitado, como anunciaron las Escrituras! Es día grande para todos: ¡Estamos salvados! Siempre la conciencia cristiana nos hace la pregunta clave: ¿Aceptamos este gran don?

Aceptar la Salvación de Dios significa vivir en Cristo Jesús: dando vida y construyendo unidad con cada actitud de nuestra vida y, si nos equivocamos –cosa normal– convirtiéndonos sinceramente.

Estamos llamados a vivir como resucitados en Cristo sólo así el mundo podrá creer en el Señor.

Dios, al enviar a su Hijo como testigo y dador de su Amor, pensó siempre y solo en nosotros

Pasó por el mundo haciendo el bien y sanando a los que estaban oprimidos por el mal.

Descripción perfecta del apóstol Pedro al referirse a Jesús. Toda la vida del Maestro fue estar atento a la Voluntad del Padre para llenar de vida y alegría a los que se le acercaban y le confiaban su necesidad de ser liberados del mal, sea físico, psíquico, moral o religioso.

No nacimos para la esclavitud, ninguna esclavitud, pues cualquiera de ellas no queda solo en la persona siempre tiene repercusiones en quienes la rodean, llega a marcar su ámbiente social.

La peor de las esclavitudes es la del pecado, pues, aunque alguien encuentre auto-complacencia en ella, siempre acaba auto-degradándose. Cuando la persona lo percibe, ve su propio proceso de descomposición moral, y –como no nacimos para esto– se siente mal y busca una real salida. Cuanto más tarde en encontrarla y asumirla, más se angustiará, se enfermará y se perjudicará hasta morir.

Dios es suprema Comunión Trinitaria de Amor y Vida, por eso el pecado no tiene el poder definitivo

Dejarse atrapar por el pecado es darle poder destructivo en nosotros y nuestro mundo. Ésa es la naturaleza del mal, éste vive de la importancia, atención y capacidad de dominio que le damos.

Dios nos libera pidiéndonos que nos fijemos solo en Él, pues somos sus hijos amados y Él es nuestro Padre, Maestro y Horizonte de grandeza y desarrollo infinito. Él es quien resucitó a su Hijo de entre los muertos para que su Vida fluyera a nosotros. Él, en su Amor, nos da su Espíritu, invitándonos –con constancia renovada– a vivir aceptándolo como Padre, como lo vivió Jesús, el hombre cabal y perfecto, en quien se cumple plenamente todo el único y eterno Plan del Padre.

El pecado es fruto de la acción del maligno que desea destruir la obra de Comunión Creadora-Salvadora-Santificadora de Dios. Él, para ayudarnos, nos enriquece con la cercanía de su Gracia.

Quien busque aprender a obedecer al Señor de la vida, tendrá, en Él, su seguro futuro feliz.

Jesús nos llama a vivir como resucitados y así invitar, y enseñar, a nuestros hermanos a creer

Vivir como resucitados es vivir en la sencillez de mirar siempre al Señor para seguirle.

Este estilo de vida es capaz de renovar el mundo sin hacer ruido, pero con suma eficiencia, como levadura, nos da la capacidad de superar todo límite y esclavitud, sobre todo la del pecado.

Toda persona y generación hace su camino; ahí vemos el esplendoroso éxito de Dios, el Padre Providente, el Hijo Fiel y el Espíritu Renovador, que lleva a todos y cada uno a la Santidad.

Pedimos a María nos enseñe a vivir todos los días como resucitados, dando siempre Perdón y Paz.
Padre José María Domènech Corominas, sdb.

DOMINGO DE PASCUA

Ser cristiano supone vivir en Cristo y alimentarnos de Él en su Comunidad. Solo nosotros podemos dar su riqueza al mundo: somos responsables

Hch. 10, 34a.37-43:
...«Ya saben lo que ha pasado últimamente en todo el país de los judíos, comenzando por Galilea... Me refiero a Jesús de Nazaret... pasó por todas partes haciendo el bien y dando la salud a todos los que estaban bajo el dominio del demonio por que Dios estaba con Él... lo mataron colgándolo de una cruz... Dios lo resucitó al tercer día... Él nos ordenó que predicáramos al pueblo... Todos los profetas dan testimonio a su favor... quien cree en Él recibe el perdón de sus pecados en su nombre».

Salmo 1171-2.16ab-17.22-23: Este es el día en que actuó el Señor, alegrémonos y regocijémonos en Él.

Col. 3, 1-4:
Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha del Padre, ...no las de la tierra... su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, que es la vida de Uds., también Uds. se manifestarán con Él, llenos de gloria.

Jn. 20, 1-9: El primer día de la semana... María Magdalena se fue al sepulcro muy de mañana y vio que la piedra estaba retirada del sepulcro. Se regresó corriendo para decirle a Pedro: «Se han llevado al Maestro...»... salieron corriendo al sepulcro... llegó Pedro..., entró al sepulcro y vio las sábanas en el suelo y el sudario... enrollado en un lugar aparte. ...hasta aquel momento no habían entendido que, según las Escrituras, Jesús debía resucitar de entre los muertos.







abril 19, 2014

Semana Santa: Sábado Santo

Tenemos la sugerencia homilética que el querido padre José María nos ha enviado para este 19 de abril, Sábado Santo.

Hoy es el día de la inquebrantable fidelidad de Dios, nuestro Padre, a pesar de su silencio en el dolor de la pasión. Es por eso que es día de alegría, confianza, optimismo y compromiso: ¡El Padre ha resucitado a su Hijo encarnado por su docilidad al Espíritu que guió siempre toda su vida!

Toda la creación fue hecha para la gloria de Dios, quien mostró una renovada fidelidad al hombre pobre, débil y frágil. Siempre le guió con Misericordia educativa hacia una creciente madurez.

El mensaje que se encomendó a las mujeres dar a los discípulos es el que nosotros, con el Espíritu nuevo prometido en Ezequiel, debemos dar a las nuevas generaciones en esta cultura de muerte. No temamos las múltiples discriminaciones y persecuciones imperantes: ¡anunciemos la Vida nueva!

La creación ha recuperado su sentido primigenio, los hombres somos invitados, como Abraham, a confiar en la Providencia divina y a dejarnos guiar por el Señor de la Vida, quien, para defender nuestros mejores intereses, entregó a su propio Hijo en el don de su Vida en sacrificio y nos purifica con el agua y el fuego del Espíritu de Santidad y invitándonos a vivir en la Justicia de su Amor.

Por la entrega de su Hijo nos libera de la esclavitud del pecado, que es la peor de todas. Nos restaura en su Amor primero; nos ofrece integrarnos en su Comunidad y nos regala su Palabra, que por propia naturaleza es fecunda; nos pide a serle fieles para que podamos ser realmente felices y constructores de paz desde el propio interior y, desde ahí, en la familia y en todo ambiente social.

Los dones de Dios son siempre fecundos, no nos resistamos a ellos. Recibamos con gozo la Salvación de Dios y vivámosla en creciente esfuerzo de fidelidad. El Señor nos pide que no temamos.

“Vuelvan a Galilea”, pide a los discípulos; vuelvan a su trabajo diario, nos dice a nosotros, allí me verán, allí es donde deben anunciarme, con los hechos del deber cotidiano, como el Salvador.

Pidamos a María vivir nuestro bautismo de verdad, es decir, como salvados, resucitados en Cristo.
Padre José María Domènech Corominas, sdb.

SEMANA SANTA - SÁBADO SANTO

Dios nos ha creado para la vida plena y feliz, es decir, para dar vida; por eso nos da el Espíritu del Resucitado: Don de Vida nueva para todos

Gn.1,1-2,2:
...el espíritu de Dios se cernía sobre las aguas... y vio Dios que era bueno...
Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza... y vio Dios que todo lo que había hecho era verdaderamente muy bueno...

Salmo 1031-2a.5-6.10.12-14.24.35c: Envía tu Espíritu, Señor que renueve la faz de la tierra.

Gn. 22, 1-13.15-18:
...Abraham, Abraham... Aquí me tienes, Señor... ...toma a tu hijo, a tu hijo único... y sacrifícamelo... No hagas daño al niño... Por no haberte resistido... juro por mí mismo que te llenaré de bendiciones... porque has obedecido lo que te pedí.

Salmo 155.8-10.11: Protégeme, Señor, en ti encuentro mi refugio.

Ex. 14, 15-15,1a:
¿Por qué estos gritos de auxilio? Ordena a los israelitas que se pongan en marcha... El ángel del Señor caminaba delante... Las aguas se partieron y los israelitas caminaron por tierra seca en medio del mar... Aquel día el Señor salvó a Israel de la mano de los egipcios...

Salmo Ex. 151-6.17-18: Canten al Señor, sublime es su victoria.

Is. 54, 5-14:
Tu creador se ha hecho tu esposo... Quedarás sólidamente restaurada, rodeada de afecto...

Salmo 29 2.4-6.11-12a.13b: ¡Con qué alegría te ensalzo, Señor.

Is. 55, 1-11:
...los sedientos, vengan por agua... busquen al Señor ahora que se deja encontrar... Así como la lluvia y la nieve caen del cielo y no vuelven sin dar fruto... así es mi palabra... no volverá a mí sin haber... cumplido la misión confiada.

Is.122-4bcd.5-6: Con alegría irán a buscar agua de las fuentes de la salvación.

Ba. 3, 9-15.32.4,4: Escucha Israel, los preceptos de vida... Él es nuestro Dios nadie se le puede comparar... No des a otro tu gloria... Nosotros conocemos cómo debemos agradar al Señor.

Salmo 18 8.9.10.11: Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna

Ez. 36, 16-17a.18-21:
...obraré... en consideración a mi santo Nombre, que ustedes han profanado entre los gentiles... les reuniré de todos los países y les haré regresar a su tierra... derramaré sobre ustedes agua pura para purificarles... Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo en su interior... mi espíritu... Ustedes habitarán en la tierra que di a sus padres. Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.

Salmo 41 3.5bcd; 423.4: Como la cierva busca corrientes de agua viva, así te busco a Ti, Dios mío.

Rm. 6, 3-11:
Todos los que hemos sido bautizados en Cristo, nos hemos sumergido en su
muerte... Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos en Él... Ustedes están muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.

Aleluya / Salmo 1171-2.16ab-17.22-13: Aleluya, aleluya, aleluya.

Mc. 16, 1-8:
...«¿Quién nos moverá la piedra...?» ...la piedra ya estaba apartada. «No tengan miedo. Buscan a Jesús de Nazaret, el crucificado. ¡Ha resucitado!, no está aquí. Digan... a Pedro que irá delante de ustedes a Galilea; allí le verán...»