junio 07, 2008

El llamado de Jesús

Como cada semana, el Padre José María nos envía su comentario a las lecturas de mañana domingo.

El llamado de Jesús

Esfuércense por conocer al Señor, nos dice la primera lectura. Los fariseos conocían muchas cosas de las Sagradas Escrituras, pero como lo importante para ellos era ‘cumplir’ no conocían a Dios, ni su corazón lleno de Misericordia.

La ley debe ser respetada, el mismo Jesús lo afirma categóricamente, pero desde el corazón de quien la dio, no desde el criterio de los que se creen tan buenos que a todos juzgan y no comprenden la cercanía de Dios a los que necesitan perdón y misericordia.

Dios llama a todos y desea que la salvación sea acogida por toda persona, sea quien sea, para eso se encarnó, dio su vida y resucitó.

La Fe
no es abstracta, sino tan absolutamente concreta que transforma la historia, tanto personal como social. Abraham es la prueba y lo es la Iglesia, con todas sus limitaciones y errores, pero su Fe la coloca al alcance de los dones de la Misericordia de Dios que a nadie excluye y a todos los que le aceptan y siguen los hace justos y santos.

1.La Fe cristiana no es teoría, sino vida práctica y creciente compromiso de amor.-

El Padre es el creador de toda persona; con el Hijo la salva de todo lo que ella desea ser salvada, llevándola, por el Espíritu, a la plenitud según la vocación de cada una.

La vida, por tanto, no es teoría, sino realidad concreta y llena de implicancias y consecuencias para todos los que en ella están involucrados.

Conocer a Dios y creer en Él lleva a vivir como nos pide. Creer es comprometerse, no solo decir. Se expresa en lo que vivimos, no tanto en lo que decimos, aunque, si lo dicho explica lo vivido, tiene fuerza testimonial, que es una de las exigencias de la Fe cristiana.

2. Para vivir como creyente es necesario seguir a Jesús que nos llama cada día.-

Ser misionero es una exigencia de la Fe
, pero para serlo, primero debo ser discípulo de Jesús, el Maestro, seguirle, aprender de Él a vivir con sus criterios en toda circunstancia, aunque, como a Él, nos cueste incomprensión, sufrimiento y, tal vez, persecución.

Relacionarnos con Dios supone aprender a estar atentos a su paso, a su llamada, que siempre es personal y diaria, a través de muchas mediaciones. No es cómodo, y a veces nos puede resultar arriesgado, pero siempre será feliz y nos llenará de íntima y valiente paz.

3. Seguir a Jesús compromete toda la vida y nos obliga a tratar de implicar también a los demás.-

Jesús llama a un varón
con muy mala fama, pero con un corazón noble que sabe decidir más allá del miedo que puedan generarnos, muchas veces muy legítima y explicablemente, los problemas y renuncias propias de seguir a Jesús. Jamás a Dios le preocupa la fama de las personas a las que llama, las busca honestas en su conciencia y les enseña lo demás: ¡es el Maestro!

Creer de verdad y seguir a Jesús genera una inevitable influencia en los demás, pues todo nuestro ser queda tocado y se nota en toda la vida. Si no se notara es que no creemos.

Pidamos a María ser cada día más generosos en nuestra respuesta al llamado de Jesús.

P. José María Doménech Corominas, sdb

CICLO A – TIEMPO ORDINARIO – DOMINGO X

Os. 6, 3-6: "Esfuércense por conocer al Señor... Efraín ¿qué tengo que hacer con ustedes? ¿Qué he de hacer con ustedes, Judá, si el amor que me tienen es como la niebla matutina...? ...«Lo que yo quiero es amor, no ofrenda de víctimas; conocimiento del Señor, y no holocaustos.»"

Salmo 49: "El hombre, varón o mujer, que vive honradamente verá la salvación del Señor."

Rm. 4, 18-25:
"Abraham, contra toda esperanza, creyó y esperó tan firmemente que Dios lo convirtió en ‘padre de una multitud de pueblos’... Tratándose de la promesa de Dios, no... se puso incrédulo, sino que su fe se hizo más fuerte y dio gloria a Dios, convencido de que Dios es suficientemente poderoso como para cumplir sus promesas... ‘El Señor lo tuvo en cuenta para hacerlo justo’... también a nosotros: Dios nos ha de tener en cuenta que creamos que Él ha resucitado a Jesús de entre los muertos... para hacernos justos."

Mt. 9, 9-13: "Jesús... vio a un hombre llamado Mateo... le dijo: «Ven conmigo». Él se levantó y se fue con Jesús... Los fariseos... decían a sus discípulos: «¿Por qué el maestro de ustedes come con los pecadores y cobradores de impuestos?» Lo escuchó Jesús y les dijo: «No necesitan el médico los que están sanos sino los enfermos... No he venido a llamar a los justos sino a los pecadores»"

junio 02, 2008

24 de mayo en Sheshan

El 24 de mayo, fiesta de nuestra Madre Auxiliadora, la Iglesia entera se unió en oración con los hermanos católicos de China, atendiendo el llamado del Papa Benedicto XVI.

Como sabemos, el Santuario de Nuestra Señora de Sheshan es uno de los más importantes de China, y en él se venera a María Auxiliadora de los Cristianos. Pero se encuentra bajo el control de la Asociación Patriótica, la Iglesia Católica Nacional que no reconoce la suprema autoridad espiritual del Santo Padre.

Sin embargo, y a pesar de los obstáculos y limitaciones, los fieles devotos lograron celebrar la fiesta del 24. A continuación, fragamentos de la reseña que ayer hicieran las FMA:

La fiesta del 24 fue muy solemne y reunió a cerca de 2500 fieles (...). La participación fue menos numerosa que los años precedentes, debido a los vetos impuestos por el Gobierno (...). No obstante el testimonio de fe se manifestó profundo y audaz.

(...) La oración del Papa, impresa y distribuida a todos, la recitaron juntos al final de la función. Mons. Xing dijo que de ahora en adelante, el 24 de mayo será (...) también un día de unión con todos los cristianos del mundo, con la Iglesia universal y con el Papa. Será María Auxiliadora, estrella de la esperanza, quien todavía realizará grandes cosas en China.


Nota completa en site FMA News: Signos de esperanza - Sheshan (China)


junio 01, 2008

Salvación, camino de actitudes


El camino de la Salvación

La salvación del Señor no es fruto de las obras buenas que nosotros podamos hacer sino que es un don, fruto de nuestra confianza en el Señor que nos salva con la entrega de su propia vida.

Moisés nos advierte que todo lo que de nosotros depende es fruto de nuestra personal decisión. La vida y la muerte nos vienen en la medida que nosotros nos abrimos o nos cerramos a los dones de Dios, que es el que nos da la Vida y la Salvación.

Dios no impone nada y lo ofrece todo al ofrecerse a sí mismo, pero, al mismo tiempo, esto trae consigo el riesgo de perderlo todo al no acoger con resuelta y responsable decisión lo que el Señor nos ofrece.

Así es que no se trata de decir buenas o bonitas palabras, sino de centrar la vida en la Voluntad del Señor. Lo que no esté centrado en esto es soberana tontería puesto que aparentamos bondad y progreso personal, pero, de hecho, estamos matando el futuro personal y social.

1. Es bueno y necesario conocer la Voluntad de Dios.-

Cristo vivió toda su vida de cara a la Voluntad de Dios
: la buscaba, por eso tanto tiempo dedicado a la oración; la meditaba, por eso sus frecuentes retiros a la soledad para penetrar en lo que entendía que Dios le indicaba; la obedecía puntualmente, con entera libertad, como fruto de su amor concreto e histórico a la Voluntad del Padre.

Los cristianos estamos llamados a vivir en esta misma actitud: en ello, nos señala Moisés, nos va la vida y la alegría de vivir, que es el fruto y la fuente de la vida.

La Fe no es solo teoría, sino sobre todo práctica muy concreta de la Voluntad de Dios, aunque no sometida a ciertas obras y apariencias, pues no siempre las obras hablan honestamente de la Fe en la que realmente vivimos.

2. Pero es vital, y por tanto indispensable, saberla vivir.-

La vida es la única expresión de la Fe que decimos profesar
.

Quien no vive según su Fe es que no la tiene afianzada, pues la realidad se impone por sí misma. Cuando ésta es de Dios, como es en la Fe, Éste aparece en las obras, o porque es glorificado por las actitudes o porque su Amor se expresa y expande en el bien que reciben las personas concretas con las que nos relacionamos.

La Palabra de Dios es siempre una interpelación y pide ser concretada por nosotros en respuestas históricas, es decir enmarcadas en nuestra concreta realidad. Dios es una concreta presencia que pide explícitas y concretas respuestas, siempre personales.

3. El camino de la salvación no pasa por las obras sino por las actitudes de la vida.-

Ser cristiano
es el compromiso de ser respuesta de Dios para esta historia, a través nuestro, y respuesta a Dios en esta historia específica, por parte nuestra. Las dos respuestas son correlativas, aunque el resultado de ellas no son necesariamente interdependientes.

Dios no depende de nuestras obras, pero nuestro éxito está unido a nuestra respuesta
.

María nos enseñe a vivir siempre atentos a la delicadeza de nuestras actitudes con Dios.

P. José María Doménech Corominas, sdb

CICLO A – TIEMPO ORDINARIO – DOMINGO IX

Dt. 11, 18.26-28: "Moisés dijo al pueblo: «Guarden mis palabras en su corazón y en la intimidad de ustedes mismos... Hoy les doy a escoger entre la bendición y la maldición: la bendición, si obedecen los mandamientos del Señor, su Dios, que hoy les doy; la maldición, si... se apartan del camino que hoy les señalo para seguir a otros dioses...»"

Salmo 30: "Señor, sé mi roca de salvación."

Rm. 3, 21-25a.28:
"Al margen de las obras de la ley... Dios ha hecho conocer su justicia que, por la Fe en Jesucristo, hace justos a los creyentes, sin distinción ninguna... en virtud de la redención conseguida por Jesucristo... Por tanto, vemos que Dios hace justos a los hombres, varones o mujeres, porque han creído, y no por las obras de la ley."

Mt. 6, 21-27: "No todo el que diga ‘Señor, Señor’ entrará en el Reino de los Cielos, sino tan sólo el que haga la Voluntad de mi Padre que está en los cielos... todo aquél que escucha mis palabras y las cumple es como un hombre prudente que edifica su casa sobre roca..."