enero 22, 2008

La azucena de los Andes


Durante la tarde del 22 de enero de 1904 volvió al cielo, a los doce años, Laura del Carmen Vicuña Pino, la azucena de los Andes del sur.

Las vicisitudes que el Señor permitió se sucedieran en la vida de Laurita sin duda en otro tipo de personalidad hubieran producido una mujer resentida o sumisa, sin mayor compromiso con su destino y menos el de sus allegados. Pero ella se abandonó al amor de Dios. Así, encontró su fuerza y desarrolló su temple a pesar de la vulnerabilidad de su condición.

Creo que las más importantes lecciones que nos deja Laura son el indoblegable respeto a su propia dignidad y la firme convicción en sus creencias. Prefirió recibir fuertes maltratos antes que ceder a los requerimientos de Manuel Mora, su padrastro. Eligió ofrecer su propia vida para que su madre tomara consciencia de la gravedad de su situación y la resolviera.

Conozcamos más sobre Laura. Recomiendo estos sitios:

Bem-aventurada Laura Vicuña: A açucena dos Andes

Presentación del contexto de Laura Vicuña, en Chile y Argentina. Incluye fotografías de su madre y hermana, de las religiosas maestras de Laura, de los documentos de Laura: partidas, certificados de estudios, etc.

Beatificación de Laura Vicuña

Sinopsis de la vida de Laura. Constituye una buena aproximación y punto de partida para quien desee conocerla.

Laura en Wikipedia

Otra sinopsis, con enfoque distinto. Ofrece bibliografía y enlaces para profundizar en el tema.

Fotografía tomada del sitio de las salesianas australianas: Salesian Sisters South Pacific Region Acceso por "Salesian Saints".

2 comentarios:

  1. hay un error, ya que Manuel Mora, nunca se casó con la madre de Laurita, y era eso lo que la preocupaba tanto

    ResponderBorrar
  2. Muchas gracias por la precisión. Es cierto, Manuel Mora nunca se casó con Mercedes Pino, y no afirmamos explícitamente que lo haya hecho. Más bien, las disculpas del caso, pues cometimos la omisión de entrecomillar la palabra "padrastro". O tal vez debimos describir más exactamente cuál fue la situación que se dio. Mora humilló a Mercedes, la presionó para obtener de ella lo que se da naturalmente en una relación de pareja, pero sin compromisos ni mucho menos amor. Parece que Mora pensaba que su dinero pagaba todo, y que podía incluir a Laura en el infame 'trato'. La caridad y respeto a veces nos impiden hablar con mayor claridad. No es difícil imaginar todo lo que esta inocente niña ha sufrido. Encomendemos a nuestra Laurita Vicuña tantas niñas y tantos niños que, desgraciadamente, viven en riesgo moral, expuestos a la corrupción, aún por sus propios padres.

    ResponderBorrar