abril 02, 2008

Para siempre esa roca fuerte


Hace tres años nuestro inolvidable y siempre amado Papa Lolek dejó este mundo. Estaba muy enfermito y necesitaba descansar. Nos había dado tanto!

Cómo no recordarlo, a través de los vidrios de los buses que lo trasladaban al aeropuerto, donde él pedía sentarse adelante, como copiloto, solamente para que todos sus hijos lo podamos ver cuando nos bendecía sonriendo por la Av. La Marina. O el recuerdo más dulce, verlo en su papamóvil, sonriendo, haciendo gestos cariñosos con las manos, para demostrarnos que se sentía nuestro padre y nos amaba como a hijos.

En esa época, las monjitas nos ensayaban un himno ex profeso para él. Y las palabras describen cómo fue nuestro Papa Karol: la roca fuerte, hasta el final, donde toda la Iglesia se sostenía. Anciano, enfermo, ofrecía todo su sufrimiento al Señor por el bien de nuestra antigua y criticada Iglesia Católica. Y el Señor aceptó su sacrificio.

Todo homenaje es insuficiente. Resulta extraño, pero, cómo se puede amar tanto a un señor que has visto un par de veces a pocos metros, y el resto de su vida sólo por televisión? Cómo puedes sentirte tan cerca de alguien que, años después, sigues llorando su partida? Cómo puedes tener tanta certeza de la santidad de alguien, que cada día que pasa te das cuenta de que el mundo es otro sin su paternal presencia?


Prendamos hoy una velita en nuestro corazón, frente a los restos de este hombre grandioso, que tuvo el cariño de venir a vernos, recorrer nuestras calles, disimular su cansancio con sonrisas para compartir nuestra alegría por su paso.

Gracias, Santo Padre, por toda tu vida.


Tú eres para siempre esa roca fuerte,
sede de la iglesia que Cristo fundó.
El pueblo de Dios en camino con
Juan Pablo peregrino. (bis)


1. Costa, sierra, selva, ríos, nieves.
Razas, tribus, pueblos santos, fieles.
Multitud, comunidad; todos juntos cristiandad.
Vicario de Cristo, Juan Pablo ven, ven;
hermano y Padre, contigo en la fe.

2. Voces suaves suben desde el suelo,
tus palabras suenan y hacen eco;
un legado de oración, con grandeza de amor.
Maestro que enseñas el trato con Dios,
nos das el ejemplo de fuerza y vigor
.


Mi experiencia personal: El Papa y yo

En video:
Visita al Perú 1985

1 comentario:

  1. muchas gracias era para enprender esa cancion pa mi colegio

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